22 de julio de 2009

Demasiados recuerdos

Como ya os dije en mi anterior información el tío de mi mujer nos dejo el 8 de este mes a la hora del Angelus, su cuerpo fue incinerado el día 9 y su entierro, al día siguiente en la intimidad de su esposa, su sobrino y esposa y mi esposa y yo.

Desde ese momento nuestra preocupación fue saber como reaccionaria su mujer, a sus 86 años y toda una vida dedicada a cuidarse mutuamente, pero cosa la vida que siempre puede sorprendernos, su entereza es máxima y si bien hay días de mayor o menor tristeza en ningún momento se ha derrumbado y con le apoyo de todos estamos consiguiendo que salga adelante. Ayer por ejemplo volvimos al cementerio a llevarle flores y las repartimos en todos los familiares más íntimos co un gran valor, habiendo ido previamente a su compra con una gran entereza.

Como curiosidad es puedo decir que me siento tan afectado yo como ella, ya que me falta el amigo con el que salíamos todos los días y ahora que estoy yo solo, ya que mi esposa se ha tenido que ir y no vuelve hasta final de mes, hay que no me apetece salir de casa y pienso que estaría haciendo ahora con él. Hablaríamos de sus andanzas de cuando trabajaba, de las historias del pueblo, seguro que sí, pero no está y me siento desprotegido sin su compañía. En fin la vida sigue pero los recuerdos quedan y son difíciles de superar y más cuando a cada momento alguien te está hablando del Sr. Félix Ángel Pérez Prendes, un ser irrepetible.

3 de julio de 2009

Tio Félix

Como dije en mi anterior comunicado de que me encontraba en Asturias, ahora voy a comunicaros algo que a pesar de mi edad, es decir de ver morir a seres muy queridos deseo y debo deciros a todos que nunca había visto una entereza y un espíritu de animo tan maravilloso como el de el tío de mi esposa, Dn. Félix Ángel Pérez Prendes.

Aquí comienza la maravillosa historia, como ya dije lleva, varios o mejor más de tres semanas con un estado físico deteriorado y sintiéndose prisionero de su cuerpo del que quiere desprenderse, para según su fe liberar su alma de ese cuerpo que ya no le sirve. Hasta ahora tenia miedo de ausentarse por que no sabía que sería de su esposa, pero una vez convencido de que ella quedara al cuidado de todos, ha pedido que lo seden y haber si de esta forma deja de sufrir y puede liberarse de cuerpo que solo le sirve de envoltura de su alma. Ha venido el Servicio de Cuidados Paliativos, y como ya os he dicho a pedido que lo seden y pueda dejar de ser una carga para todos. Atendiendo a sus peticiones, le han incorporado un dosificador desde donde se le va suministrando tanto los antiálgicos como el sedante para que su conciente no actué. Una vez que le han proporcionado el dosificador, en un último acto de sensatez admirable, ha solicitado que todas las personas allí presentes, casi toda su familia, se despidiera de él y a todos nos recordo que cuidáramos de su esposa.

De esta maravillosa manera a querido finalizar la última etapa de su vida y por si quedaba alguna duda a pedido ser incinerado, para de esta forma que pueda su esposa ser enterrada junto a él en el mismo lugar.